Cerro Negro de Olavarría: histórica fábrica de cerámicas despidió 96 trabajadores

El Ministerio de Trabajo dictó concialiación obligatoria, pero la empresa no reactiva la línea de producción ni reicorpora a los despedidos. Los detalles del caso. La planta ceramista de Olavarría envío los telegramas y no contestó más

El jueves 20 de marzo, mientras buena parte del país apenas comenzaba su jornada laboral, 96 trabajadores ceramistas de la planta que Canteras Cerro Negro posee en Olavarría eran notificados por telegrama de que ya no formarían parte de la compañía. No hubo anticipos, ni negociaciones previas, ni procedimiento preventivo de crisis, y desde el Ministerio de Trabajo bonaerense dictaron conciliación obligatoria.

Los despidos se dieron apenas un día después de que la Cámara de Diputados aprobara a libro cerrado el acuerdo entre el Estado nacional y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Desde la Federación de Obreros Ceramistas de la República Argentina (FOCRA), la vinculación fue directa: “Cerro Negro festejó el acuerdo con el FMI despidiendo cien trabajadores”, señala el comunicado emitido por la organización gremial.

La planta de Olavarría contaba hasta ese momento con unos 400 operarios. Desde el Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas de Olavarría (SOECO), filial de FOCRA, se denunció la situación ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, y al momento de la intervención, iniciaron una huelga espontánea.

Gustavo Bustamante, secretario general de SOECO en Olavarría, relató el inicio del conflicto a Buenos Aires/12: “Nosotros el día jueves, jueves 20 de marzo, nos avisan los compañeros que a las 6 de la mañana la empresa empieza a parar la línea de producción. Es una línea que fabrica piso cerámico, tiene una capacidad productiva de 250 mil metros, una línea que trabaja 4 turnos, 6 por 2, donde ahí hay 58 trabajadores.”

Esa línea, hoy totalmente paralizada, no volverá a producir. Aunque los 58 trabajadores de esa sección fueron los primeros en verse afectados, la ola se extendió rápidamente. “Indirectamente empiezan a parar otros sectores turno, como esmalte, molienda, y distintos lugares, los mecánicos, despacho”, detalló Bustamante.

La reestructuración interna tuvo una lógica compleja y dolorosa. Según el dirigente sindical, “sacaron gente no solamente de esa línea, sino que de las otras líneas”, incluidas las de porcelanato y la de ladrillos huecos. El ajuste alcanzó incluso a trabajadores con más de 40 años en la planta, algunos de ellos con 64 años de edad, cuya reinserción en el mercado laboral sería muy difícil.

“La magnitud del quilombo”, como la describió el propio Bustamante, quedó reflejada en los pasillos de una fábrica que, si bien mantiene otras líneas en funcionamiento, tiene a decenas de operarios cumpliendo horario con una línea cerrada frente a sus ojos.

Buenos Aires/12 intentó comunicarse con el área de Recursos Humanos de Canteras Cerro Negro para conocer la posición de la empresa ante estos hechos. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no hubo respuesta.

Una empresa con ganancias millonaria y la desindustrialización

Canteras Cerro Negro forma parte del holding Sociedad Comercial del Plata S.A., propiedad del empresario Ignacio Noel. La firma tiene presencia en los sectores de construcción, energía, agroindustria y negocios inmobiliarios. En 2024, el grupo habría registrado ganancias por 66.420 millones de pesos. A su vez, ese mismo año, firmó a través de su empresa DAPSA un acuerdo con YPF por la comercialización de combustibles por 1.130 millones de dólares.

Pese a estas cifras, Cerro Negro adujo una “crisis del sector” como justificativo para los despidos, de acuerdo a lo denunciado desde FOCRA. De todas maneras, nunca se inició un procedimiento preventivo de crisis, como exige la normativa en casos de despidos masivos. “Más allá de los números generales del grupo, lo que van a decir es que la empresa Cerro Negro arrojó pérdida en el último año, pero la contabilidad creativa de los grupos económicos siempre puede sorprender”, sostuvo Carlos Zamboni Siri, abogado laboralista y asesor de FOCRA en diálogo con este medio.

A su vez, el letrado aportó detalles clave acerca de los ingresos de la empresa tomados del balance: “Durante el 2024, Cerro Negro le pagó a Sociedad Comercial del Plata 753.762.036 pesos. Además, en este período, le compró insumos y repuestos a DAPSA por 239.545.222 pesos”. Cerca de mil millones de pesos transferidos dentro del propio grupo empresario. “Parece muy fácil así hacer perder plata una sociedad del grupo y que la otra tenga ganancias extraordinarias”, remató.

Para Zamboni, el trasfondo del conflicto excede la coyuntura económica inmediata. “Sin lugar a dudas va a tener impacto directo. Una receta económica que no tiene nada de novedad, que favorece la importación con un tipo de cambio como el que tenemos ahora, simple y duro neoliberalismo”, sostuvo. Según su análisis, el actual proceso se inscribe en una larga historia de ajustes que apuntan a modificar de raíz las relaciones laborales: “Podemos asegurar que el de Milei es el cuarto proceso neoliberal, que pretende ir a fondo en la revancha clasista y reformular para siempre la relación capital-trabajo, derrotar a la clase trabajadora y a los sindicatos”.

Y en este punto, la apertura de importaciones de Brasil y China es uno de los factores que más preocupa al gremio. Aunque no hay evidencia directa de que Cerro Negro esté importando productos, el ingreso masivo de cerámicos de otros países genera un escenario de competencia desigual de cara al futuro inmediato, cuentan.

Así, la situación de Cerro Negro se suma a la crisis que atraviesa todo el sector de la construcción desde mediados del año pasado, en una ciudad históricamente minera. El ajuste general, la política de “obra pública cero” de la gestión libertaria, la apertura de importaciones a mercados con precios más competitivos y la caída del consumo interno, vienen siendo determinantes en Olavarría.

En estos momentos, los trabajadores no pueden tomar medidas de fuerza mientras dure la conciliación obligatoria, que durará hasta el 20 de abril. Por ahora, los operarios despedidos deberían ser reincorporados de forma provisoria, aunque aún no está claro si la empresa cumplirá con esa obligación legal. Mientras tanto, los trabajadores siguen yendo a la planta a cumplir con sus horarios.

Desde FOCRA señalan que no tuvieron ningún contacto formal con la empresa. Para Zamboni, la decisión de los despidos fue “estrictamente arbitraria” y vuelve a insistir: “¿De qué otra manera puede entenderse que un grupo económico que ha ganado 66.420,5 millones de pesos en 2024 despida a 100 trabajadores sin justificación alguna?”.

El conflicto, de acuerdo al sindicato, recién empieza. “Ya hemos recibido la solidaridad obrera de los sindicatos hermanos”, apuntó Bustamante reconociendo que la posibilidad de una lucha prolongada está latente.

Para los ceramistas, esta no es una historia nueva. “Los trabajadores ceramistas aún recuerdan los miles de puestos de trabajo perdidos y las fábricas cerradas durante los años noventa”, rememoró Zamboni. En aquellos años, también con un escenario de importaciones abiertas y privatizaciones, el sector fue uno de los más golpeados por el modelo económico.

En esta ocasión, el sindicato se muestra decidido a no retroceder. “No estamos dispuestos a perder la dignidad de tener un trabajo y un salario digno”, remarcan. Y aunque los sueldos venían pagándose al día y no había conflictos salariales previos, la decisión abrupta de la empresa encendió todas las alarmas.

Página 12